En ocasiones, sucede que no entiendo cómo es posible que de repente, involucionemos como humanos. "De repente" o quizá no tanto. Quizá ha sido algo tan de a poco a poco, que cuando me he querido dar cuenta de ello, la sociedad actual no me gusta. Y, si no me gusta el declive humano actual, he de suponer que mucho menos me va a gustar cómo seamos en las décadas siguientes. Decía un conocido mío, que en realidad, este pensamiento que suele nublarme no es algo nuevo ni mucho menos único, que antes que nosotros, era muy común escucharlo en nuestros padres y abuelos. Venía a decir que es una enfermedad que surge con la edad y que a las personas que rozamos los 70, siempre les ha preocupado los cambios sociales que vivían sus herederos, tan diferente todo a lo experimentado cuando uno es niño o joven o incluso adulto, que impulsa abiertamente a decir: "Esta sociedad no me gusta porque se han perdido todos los valores transversales y el civismo". Si, esta afirmación puedo...